
Llegamos a São Luis, ciudad historica que ya fue de los portugueses, despues de los franceses y despues de los holandeses, para volver a ser de los portugueses. todo eso alla por el 1600 y algo. Antes de eso era de nadie, y de todos. Despues de eso, ya el siglo XVIII, Maranhão se convirtio en tierra de quilombolas. A este puerto llegaban miles de esclavos traidos por los portugueses desde Africa. Y los que lograban escapar fueron formando pequenias villas, que aca en Brasil se los llamo quilombos, en los que establecian sus propias leyes y maneras de organizacion. En este estado hoy hay mas de 500 quilombo y gracias a la lucha del movimiento negro con el derecho sobre la tierra reconocido por un articulo de la constitucion del estado.
En São Luis y en Alcantara se siente la presencia colonial y al mismo tiempo la cultura negra. La musica, la comida, las danças. Claro que fueron pocos dias, pero el lugar es tremendamente acogedor, y su gente sorprendentemente hospitalaria y cálida.
La naturaleza muestra una mezcla de desierto y amazonia, muy extrania, que no sabia que existia. Una especie de "sertão" atravesado por rios que desembocan en un calido mar.
En el invierno, unos 32 grados y un cielo azul nos quemaron la piel y nos dejaron marcas en el alma.